La regeneración de Reforma

En los últimos siete años, la avenida recibió mil 957 mdd de inversión. Esto es un monto superior a la inversión extranjera directa que recibió el DF durante el primer trimestre de este año: mil 774 mdd
Paseo de la Reforma huele a madera mojada y a cemento fresco; también al diesel quemado de los camiones-olla que hacen fila india para entregar toneladas de concreto premezclado. En varios tramos de la histórica avenida es imposible no salpicarse los zapatos con el lodo que se encuentra frente a las desvencijadas puertas que resguardan profundas excavaciones.
Dentro de poco ahí se hincarán pilotes que sostendrán fachadas de decenas de metros de altura sobre el nivel de banqueta.
Hoy día la construcción de varios proyectos hace posible la oferta de mil 300 departamentos de nivel residencial, por cuyo metro cuadrado se pide un promedio de 31 mil pesos.
Además, el Paseo aportará por sí solo 140 mil metros cuadrados de espacio corporativos, una cuarta parte de la oferta en construcción en los diversos corredores de oficinas de la capital mexicana.
También 30 mil metros cuadrados de centros comerciales se aprestan a poner el letrero: “En renta”.
Pero no sólo las empresas se situarán ahí; también los senadores de la República tendrán un nuevo recinto sobre el Paseo, muy cerca de donde los “encuerados” contra el ex gobernador de Veracruz, Dante Delgado, se manifiestan desde hace meses. En los últimos siete años, Paseo de la Reforma recibió mil 957 millones de dólares (mdd) de inversión. Esto es un monto superior a la inversión extranjera directa (IED) que recibió el Distrito Federal durante el primer trimestre de este año: mil 774 mdd.
La cifra incluye los recursos dedicados por el gobierno del Distrito Federal a la restauración de la que fue objeto entre 2002 y 2005.
Pero más que los remozamientos, son los subsidios y estímulos fiscales los que animaron la inversión. Desde la pasada administración capitalina, los desarrolladores inmobiliarios gozan de descuentos en el predial por cuando menos 10 años o en el pago de derechos de construcción, cambios de uso de suelo y estudios de impacto ambiental, entre otros trámites.
También, cambios recientes en el Código Fiscal del Distrito Federal hicieron posible que para muchas empresas sea más atractivo rentar oficinas que tener en propiedad un edificio corporativo como parte de sus activos.
Reforma figura, por ahora, como el segundo polo de inversión inmobiliaria más importante de América Latina, únicamente por detrás de Santa Fe.
Hoy día las banquetas se encuentran llenas de empolvados obreros, y el tráfico se complica con las decenas de camiones-olla y de carga de materiales de obra.
Es el precio que pagan los habitantes de una ciudad que aspira a que Reforma sea el ombligo financiero del país.
Dentro de dos años hombres y mujeres, con impecable vestimenta de oficina, tomarán los alrededores. Las filas en las calles laterales serán por los BMW y Mercedes. Los zapatos no pisarán más que pulidos y lujosos vestíbulos donde hoy mismo puertas de aluminio sólo tienen como tapete de bienvenida el lodo.

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